Un reciente estudio clínico ha revelado que la tirzepatida (Mounjaro, Lilly), administrada una vez a la semana junto con insulina glargina, ofrece resultados superiores en la reducción de los niveles de hemoglobina A1c, así como una significativa pérdida de peso, en comparación con la insulina prandial lispro (Humalog, Sanofi). Estos hallazgos, presentados en la Reunión Anual 2023 de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD) y publicados en JAMA, ofrecen nuevas perspectivas para el tratamiento de pacientes con diabetes tipo 2 que no logran un control adecuado con insulina basal.
El ensayo clínico SURPASS-6, que involucró a 1,428 pacientes de 135 centros en 15 países, demostró que los pacientes que recibieron tirzepatida lograron una reducción significativa en los niveles de A1c y una considerable pérdida de peso, en comparación con aquellos que tomaron insulina lispro. A la semana 52, los pacientes que recibieron tirzepatida redujeron su A1c en un promedio de -2.1%, en comparación con -1.1% en el grupo de insulina lispro. Además, el 68% de los participantes tratados con tirzepatida alcanzaron el objetivo de un A1c inferior al 7.0%, mientras que solo el 36% de los pacientes con insulina lispro lo lograron.
El peso corporal también mejoró de manera notable en el grupo de tirzepatida, con una reducción promedio de 10 kg, frente a un aumento de 4 kg en aquellos que tomaron insulina lispro. Asimismo, el uso diario de insulina glargina fue mucho menor en el grupo de tirzepatida (13 UI/día) comparado con el grupo de insulina lispro (62 UI/día). De hecho, algunos pacientes que tomaron tirzepatida dejaron de usar insulina glargina por completo.
Uno de los aspectos más destacados del estudio fue la reducción en los episodios de hipoglucemia clínicamente significativa (glucosa en sangre <54 mg/dL) en el grupo de tirzepatida. Los pacientes que recibieron tirzepatida experimentaron diez veces menos episodios de hipoglucemia grave en comparación con aquellos que tomaron insulina lispro, lo que representa una mejora significativa en la seguridad del tratamiento.
El doctor Juan Pablo Frías, director médico e investigador principal de Velocity Clinical Research en Los Ángeles, destacó que el uso de tirzepatida no solo mejora el control glucémico, sino que también simplifica la terapia, en comparación con los múltiples regímenes de inyecciones que involucran insulina prandial. “La tirzepatida ofrece una opción de intensificación del tratamiento más eficaz y fácil de seguir, con menos complicaciones asociadas a la hipoglucemia y al aumento de peso”, señaló Frías.
El profesor Apostolos Tsapas, de la Universidad Aristóteles de Tesalónica, Grecia, también moderador de la sesión en la que se presentó el estudio, subrayó la importancia de estos hallazgos: “Estos datos respaldan aún más la muy alta eficacia dual de la tirzepatida en la reducción de glucosa y peso corporal, consolidando su papel entre los inyectables para el tratamiento de la diabetes tipo 2”.
A medida que se esperan más estudios a largo plazo sobre la seguridad del tratamiento con tirzepatida, estos resultados sugieren que podría convertirse en una opción de tratamiento más accesible y eficaz para los pacientes con diabetes tipo 2, al proporcionar un mejor control glucémico y una menor necesidad de dosis de insulina.
Fuente: La tirzepatida con insulina glargina mejora la diabetes tipo 2