
Hallan la respuesta de por qué la estenosis valvular aórtica progresa de forma diferente en hombres y mujeres.
- ComiteNetMD
- 24 de marzo de 2025
- Cardiología
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21/03/2025
Tradicionalmente, los cromosomas X e Y se han considerado principalmente determinantes del sexo biológico, sin embargo, se están empezando a conocer muchas más atribuciones, ya que contienen genes que afectan al funcionamiento celular y pueden revelar muchas pistas sobre patologías como es el caso de la estenosis valvular aórtica.
La estenosis valvular aórtica (EVA) está considerada una enfermedad potencialmente mortal, en la que la válvula aórtica del corazón se endurece, dificultando el flujo sanguíneo, lo que obliga al corazón a esforzarse más para bombear sangre. Todo ello incrementa el riesgo de insuficiencia cardíaca.
Sobre esta patología, un estudio dirigido por bioingenieros de la Universidad de California en San Diego (EEUU) ha podido constatar que la EVA progresa de forma diferente en hombres y mujeres. Mientras en los hombres el calcio se acumula en la válvula cardíaca de forma temprana, en las mujeres se endurece debido a la formación de tejido fibrótico.
Para explorar estas vías moleculares, los científicos recurrieron a biomateriales como un hidrogel que imita las estructuras microscópicas y la rigidez del tejido valvular aórtico y lo utilizaron para cultivar células valvulares cardíacas masculinas y femeninas. En esta superficie similar al tejido, observaron las mismas diferencias según el sexo observadas en el tejido valvular real: las células femeninas se transformaron en miofibroblastos, mientras que las masculinas continuaron su camino hasta convertirse en células óseas. Sin embargo, al cultivar las células en una placa de Petri estándar, estas diferencias no se observaron.
“Al cultivar células masculinias y femeninas en un microambiente diseñado que se asemejaba al tejido valvular real, empezamos a observar diferencias sexuales en el comportamiento celular. Esto demuestra la importancia de utilizar herramientas bioinspiradas para capturar las diferencias fisiológicas que los métodos tradicionales de cultivo celular pasan por alto“, indicó Brian Aguado, profesor del Departamento de Bioingeniería Shu Chien-Gene Lay de la Escuela de Ingeniería Jacobs de la UC San Diego, y autor principal del estudio.
Pistas sobre las diferencias en la EVA
Para profundizar en los mecanismos que impulsan estas diferencias, los investigadores incorporaron nanopartículas al hidrogel para simular los puntos de calcificación en el tejido enfermo. Descubrieron que la presencia de estas partículas amplificaba aún más las diferencias sexuales. En concreto, los investigadores pudieron identificar un gen ligado al cromosoma Y, UTY (repetición tetratricopeptídica transcrita ubicuamente que contiene Y-ligado), como un impulsor clave de la calcificación de la válvula en los varones, y que influyó en cómo las células de la válvula cardíaca masculina respondían a su entorno, empujándolas hacia un estado calcificado.
Otra de las utilidades de este estudio es el establecimiento de una plataforma de cultivo celular de hidrogel que permite la interrogación de los genes ligados al cromosoma Y y su impacto en los fenotipos celulares específicos de los hombres.
Los hallazgos, publicados en ‘Science Advances’, constatan, por tanto, la necesidad crítica de comprender cómo los cromosomas sexuales influyen en la progresión de la enfermedad, y allanan el camino para tratamientos que podrían adaptarse al sexo biológico del paciente. “Nuestra investigación demuestra que necesitamos analizar la composición cromosómica de cada paciente para determinar el mejor tratamiento, ya que un enfoque universal no siempre funciona”, concluyó el prof. Aguado.