
Ciertas píldoras anticonceptivas y dispositivos se relacionan con mayor riesgo cardíaco.
- ComiteNetMD
- 24 de febrero de 2025
- Cardiología, Ginecología y Obstetricia
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13 de febrero de 2025
La formulación más común de las píldoras anticonceptivas se ha vinculado con una duplicación del riesgo relativo de ataque cardiaco y accidente cerebrovascular, encuentra un estudio reciente.
Los anillos vaginales anticonceptivos y los parches cutáneos formulados de la misma manera también se vincularon con un mayor riesgo cardiaco.
Investigadores daneses enfatizaron que el riesgo absoluto para cualquier mujer que use estas píldoras, parches o anillos sigue siendo muy bajo.
Sin embargo, dijeron que los hallazgos son algo en lo que los médicos deben pensar al recetar anticonceptivos.
La formulación de la píldora en cuestión es una combinación de las hormonas estrógeno y progestina, reportó el equipo en la edición del 12 de febrero de la revista The BMJ.
Es el tipo de anticonceptivo hormonal más recetado.
“Aunque los riesgos absolutos fueron bajos, los médicos deben incluir el riesgo potencial de trombosis arterial [coágulos sanguíneos] en su evaluación de los beneficios y riesgos al recetar un método anticonceptivo hormonal”, escribieron los investigadores dirigidos por el Dr. Harman Yonis. Trabaja en el Departamento de Cardiología del Hospital Nordsjaellands en Hilleroed, Dinamarca.
Según el equipo de investigación, se cree que aproximadamente 250 millones de mujeres en todo el mundo usan algún tipo de anticoncepción hormonal. Investigaciones anteriores han relacionado esta forma de control de la natalidad con un mayor riesgo cardiovascular, pero los hallazgos han variado de un estudio a otro.
El nuevo estudio implicó una inmersión profunda en los registros nacionales de recetas de más de 2 millones de mujeres danesas, a las que se dio seguimiento desde 1996 hasta 2021. Sus edades oscilaban entre los 15 y los 49 años.
Los anticonceptivos incluían píldoras de estrógeno y progestina, anillos vaginales, parches, píldoras de progestina sola, dispositivos intrauterinos (DIU), implantes debajo de la piel e inyecciones intramusculares.
El equipo de Yonis comparó el uso del anticonceptivo de elección (o no uso) de cada mujer con sus antecedentes (si los hubo) de ataque cardiaco y accidente cerebrovascular isquémico por primera vez. (Los accidentes cerebrovasculares isquémicos, la forma más común de accidente cerebrovascular, se producen cuando un coágulo bloquea un vaso que suministra sangre al cerebro).
El estudio no incluyó a mujeres que ya habían experimentado un coágulo de sangre, ni a aquellas con cáncer, enfermedad hepática, enfermedad renal, síndrome de ovario poliquístico, endometriosis o tratamiento para la infertilidad; así como aquellas que usaron medicamentos psiquiátricos o terapia hormonal, o que se habían sometido a una histerectomía.
Tras tomar en cuenta factores como la edad, el nivel educativo y las afecciones existentes, como la hipertensión y la diabetes, el equipo encontró que las mujeres que tomaban la píldora combinada de estrógeno y progestina tenían el doble de riesgo relativo de sufrir un accidente cerebrovascular isquémico o un ataque cardiaco.
Pero el riesgo absoluto de cada mujer siguió siendo bajo: el uso de la píldora de estrógeno y progestina se tradujo en un accidente cerebrovascular adicional por cada 4,760 mujeres que usaron la píldora durante un año, y un ataque cardiaco adicional por cada 10,000 mujeres por año de uso, anotaron los investigadores.
Las píldoras y los implantes que contenían progestina solo también aumentaron el riesgo de accidente cerebrovascular y ataque cardíaco de una mujer, pero solo ligeramente y menos que la píldora combinada.
El riesgo fue más alto para los anillos vaginales y los parches cutáneos que contenían la combinación de estrógeno y progestina. Esos dispositivos aumentaron el riesgo de ACV isquémico de una mujer en 2.4 veces, y de ataque cardiaco en 3.8 veces, encontró el equipo.
Los anticonceptivos con parches cutáneos de doble hormona aumentaron el riesgo de ACV isquémico en 3.4 veces, según el estudio.
Solo una forma de anticoncepción hormonal no mostró un aumento en el riesgo cardiovascular: el DIU de progestina sola, que parecía seguro incluso durante un período prolongado de uso.
El equipo de Yonis enfatizó que el estudio fue de naturaleza observacional, lo que significa que no se diseñó para probar que ninguno de los anticonceptivos provocara un aumento en los riesgos cardiacos. Sólo podía señalar asociaciones.
En un editorial de la revista vinculada, Therese Johansson, del Instituto Sueco de Tecnología, enfatizó que el riesgo para cualquier usuaria de anticonceptivos hormonales sigue siendo muy bajo, pero dado que cientos de millones de mujeres en todo el mundo usan estas píldoras y dispositivos, los hallazgos del estudio siguen siendo importantes.
Por lo tanto, cualquier esfuerzo por mejorar la seguridad de la anticoncepción es bienvenido, dijo Johannson.